CAPITÁN DEL BARÇA INFANTIL B
Fran Alvarez, la perla pelirroja de una cantera campeona
Fran ha cautivado a todo el mundo con un fútbol espectacular y una madurez fuera de lo normal.
Fran no es un canterano más. Es diferente, pero no sólo por los éxitos de su equipo y las distinciones personales cosechadas en los torneos mediáticos de Brunete o Maspalomas Gran Canaria. El pelirrojo capitán del infantil B es más que una de las numerosas promesas que ha maravillado con su zurda prodigiosa. En público, los técnicos admiten que es uno de los jugadores con mayor progresión. Pero, en privado, confiesan que su calidad, unido a su carácter, le convierten en algo especial. Lo tiene todo para llegar arriba, aseguran sus entrenadores.
Pese a sus 12 años, la historia de Fran no tiene desperdicio. Sólo tenía 7 y jugaba en el benjamín del Cusa La Granja en Torreforta cuando Santi Coch le llevó a realizar una prueba con el Barça. “Era un chico que sobresalía y cuando llegué a Can Barça, el técnico, Jordi Condom, me comentó que tenía el equipo completo y que no podía fichar a nadie, pero que adelante con la prueba. Al final, me dio las gracias y me dijo que después de lo visto sí tenía una plaza para un chaval con esa calidad”. Coch desvela varias virtudes que hacían que Fran ya fuera diferente. “En primer lugar, es muy bueno como futbolista, pero es que tiene una capacidad para aprender fuera de lo normal. Y si añadimos que es una bellísima persona, mejor que mejor”.
Fran ha evolucionado y, tras el título en Maspalomas Gran Canaria, ha saltado al primer plano de la actualidad. La entrevista y la dedicatoria entrañable a su hermana Roser -padece una parálisis cerebral- y a su taxista Luis le han convertido en el centro de atención. Su padre Francisco lo considera normal. “Las cosas no han sido fáciles pero han salido bien. Tenemos un hijo que, además de jugar muy bien, es una excelente persona que adora a su hermana y no puede tolerar las injusticias”.
El padre de Fran confiesa que estos cinco años de idas y venidas para entrenarse con el Barça han supuesto un pequeño calvario. “El primer año pidimos que sólo fuera entrenar un día a la semana. Era muy duro para él y para nosotros. Ahora es más normal, viaja con Luis -el inseparable taxista- y lo llevamos mejor”.
Su agenda es otro motivo de admiración. Se levanta a diario alrededor de las 7.30 h.. Apenas si tiene tiempo para repasar los deberes -es un excelente estudiante- antes de dirigirse a La Salle de Torreforta. A las 17.00 h., taxi camino de Barcelona. Y, a las 22.30 h. regreso a casa, cena ligera -si es posible un poco de jamón que le vuelve loco- y a dormir.
Varios asesores han llamado a la puerta de los padres de Fran, Francisco y Chari. “Nos ha tocado la lotería. No es momento de hablar de dinero y nada de eso. Sabemos que el chico no puede estar en mejor sitio que en el Barça”.